Flores de colores

Flores de colores   Flores de colores atadas a una valla y un pájaro muerto sobre el asfalto son, quizás, las únicas notas de color de un día gris que se agolpa en el parabrisas con minúsculas gotas como lágrimas. Se obstina en repetirse en repetirse en repetirse hasta acabar narcotizado por una ciudad que no cesa de girar. Todo gira en torno a la franja roja –como barrote– de mi taxi. Atrapado, el vacío se amontona con el aire de la calefacción; las sirenas mueren ahogadas en un mar de ruido; todos los caminos parecen el mismo. Y el pony gira una vuelta más en la noria; en la ciudad noria.

– Gran Vía 35. Son 37 con 50

–Aquí tiene, muchas gracias

– Gracias

( 40 euros. Otra carrera y dejo el infierno hasta mañana)

Es irónico: enciendo la luz verde de “libre”. A ver si hay suerte y no tengo que trillar demasiado la calle. Verde de monte, de mar…  espacios lejanos en los que perderme en el horizonte; verde que no veo. Sólo, a veces, cuando en una calle recta –tan recta como la luz de la tarde– todos los semáforos se ponen de acuerdo y acelero.

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40º 40′ 54.04″ N 73º 57′ 59.44″ W

palagrafia Brooklyn
En el centro de Brooklyn

detenida en la esquina de la Avenida Atlantic y la calle Clinton
la anciana ciega y la comida
estaban
exactamente como él me la enseñó
en una fotografía.

Dentro de una caja de cartón y doce álbumes.
Le gustaba fumar abriéndolos.

Todas las tardes, durante los últimos doce años
,desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre,
exactamente a las 7 P.M. había hecho
una fotografía:

en color
de la misma vista
cuatro mil veces: una vagabunda cenando hot-dog´s
una vagabunda cenando hot-
dog´s (como cualquier poema)

Le gustaba fumar abriéndolos
mientras decía
“Nadie
se baña en el mismo río dos veces
menos ella.”

 

Imagina que soy otro

palagrafia otro

Imagina que soy otro

que espera su turno como

el perro su comida;

que se desdobla

y sube araña para miraros

hacer el amor. Y llamas por teléfono mientras

hablando con tu madre y entonces

y entonces imagina. Imagina que

yo soy él

que te posee

mientras observa

y nos toca. Un extraño un violador

un asesino que me mata. El objeto

del cajón. El vecino del cuarto

 y  el ascensor parado.

Aquel que te rozó en el metro.

Imagina

que no soy yo. No.

Y me deseas como antes.